La fotografía terapéutica es el recurso que se utiliza para hablar del potencial que genera la conexión emocional y el simbolismo de las imágenes, es decir, no sólo aquello que se encuentra ahí, en evidencia, si no sobre aquello que nos permite el autoconocimiento. En la actualidad la fotografía a tomado un papel importante en nuestra cotidianidad, en nuestras vidas y en la expresión propiamente dicha. Ahora la fotografía es flexible, el uso del dispositivo móvil nos ha facilitado su flujo, por lo tanto, también su inmediatez. Se ha vuelto el medio más común, convirtiéndose en una extensión de nuestros gestos con el que palpamos y nos acercamos al mundo, y que, desde esa reflexión, podemos establecer un vínculo no solo con lo que vemos, sino con lo que sentimos, pero que también probablemente se deslice hacia un mutis total.

© PATRICIA SILVA

El instante, una facultad del tiempo en el que se genera una fotografía, es el momento en que hacemos contacto desde la contemplación, logramos revelar el espacio donde nos encontramos, nos permite ejercitar la percepción de estar en el presente, hacemos consciente nuestro entorno y lo que nos rodea y eso implica nuestro espacio interno.

Hablamos de un sentido terapéutico, porque logramos expresar desde nuestros procesos inconscientes, es decir, conectamos con la parte que no conocemos aún, se explora y visibiliza a través de la imagen, entonces la fotografía es una herramienta que nos sirve de proyección para desarrollar ese proceso, hacerlo consciente y posteriormente aceptarlo. Y esta funcionalidad se relaciona con las escuelas de la psicoterapia humanista, gestáltica, y psicoanalítica.

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El poder de la imagen nos permite llegar a dimensiones de nuestra personalidad que la tenemos en silencio, y que, a partir de la construcción de narrativas, y la creación de ello, logramos liberarlas, ya que, se activa mecanismos de la memoria, en términos generales, los recuerdos. Y esto es un punto positivo y productivo para el mundo de la psicología, y la contemporaneidad, porque en esta fusión se puede aprovechar la apertura del ejercicio de realizar fotografías, con la transformación y el adecuado manejo de las emociones.

Muchas veces llegué a escuchar frases de distintas personas, sobre que la fotografía es su medio de expresión, que les permite ser uno mismo, que es el método de liberación para otorgar al mundo su propia voz, pues sí, eso es, ese tipo de frases me llevó a mí a integrar estos beneficios con la psicoterapia.

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