Este artículo es una reflexión que toma como base el texto The Echoes of McLuhan: Media Ecology,
Semiotics and Interfaces de Carlos Scolari en relación a las narrativas fílmicas en plataformas streaming.

Según Marshall McLuhan los seres humanos nacen en un entorno sensorial que moldea su percepción. Cada vez que una tecnología de la comunicación es introducida en la sociedad está moldea la cultura, así se cumple su aforismo más popular: el medio es el mensaje. A inicios del siglo XX la prensa escrita enfrentó el desafío de adaptarse a medios como la radio y el cine; de igual manera ocurrió cuando estos medios se enfrentaron a la aparición de la televisión. A esta convivencia mediática McLuhan la denominó ecología de los medios. Esta concepción pasó de ser una analogía abstracta para convertirse posteriormente en un campo de estudio aplicado de la comunicación social, sobre todo gracias a los aportes de Neil Postman. Así en la década de los 60 se tenía dos corrientes teóricas enfrentadas, por un lado, la semiología que analizaba la dimensión ideológica de los mensajes por sobre los medios, mientras que por otro energía la ecología de los medios que se centraba en cómo los medios determinaron los contenidos, mensajes y cognición del público.

 

Los antecedentes de este debate académico pueden remontarse al estudio de los medios masivos después de la segunda guerra mundial. En una esquina los representantes de la Mass Communication Research que usaba métodos cuantitativos, entendía a la audiencia como consumidores y votantes racionales, analizaron a la sociedad desde la visión de opinión pública y la comunicación era entendida como un proceso. En el otro rincón estaba la Escuela de Frankfurt que usaba métodos cualitativos, entendía a la audiencia como una masa alienada, analizaba la sociedad desde la lucha de clases y los medios como industrias culturales al servicio del poder, y finalmente entendía a la comunicación como una forma de dominación ideológica.

Se puede afirmar que las diferencias entre estos enfoques responden no sólo cuestiones académicas sino además políticas, recién en la década de los 80 se verán nuevas formas de abordar el fenómeno de los medios masivos por medio de los famosos estudios culturales. Pero retomando estas posiciones dicotómicas la aparición de posturas como la ecología de los medios y la semiología no son incidentales, y necesitan entenderse desde su propio contexto.

 

Ecología del cine en formato Streaming

El público que crece en un entorno mediático, no es consciente de las implicancias de su relación cotidiana con la tecnología, sino que la asimila como parte de su propio sentido de normalidad. En palabras de McLuhan, no siempre somos conscientes de nuestra relación con la tecnología, ni de sus consecuencias. Entonces ¿Cómo los medios streaming impactan en la vida del hombre moderno y afectan la ecología de los medios? En este punto se puede usar cuatro preguntas que McLuhan realiza en su libro Laws of media de 1988.
1. ¿Qué facultad física o psíquica extiende este nuevo medio? ¿Cómo el uso de las plataformas streaming extiende nuestras facultades? En este punto se puede partir de la propia perspectiva de McLuhan, donde cita que el internet podría verse como una extensión del sistema nervioso central, bajo esta máxima Derrick de Kerckhove adiciona el concepto de hipertextualidad explicando que la memoria individual se hace colectiva por medio del internet. Las plataformas streaming almacenan información que es compartida por una comunidad de cibernautas, la cual elige una serie de contenidos audiovisuales según sus intereses particulares.
2. ¿Qué medio se vuelve obsoleto con esta nueva tecnología? ¿Qué medios son afectados con la aparición de las plataformas streaming? Podría señalarse al cine como la principal víctima del streaming, sin embargo, ya en el pasado ha sido capaz de reformularse como espectáculo de masas incluso ante invenciones como la televisión. La pandemia por el Covid-19 ha determinado el cierre de varias cadenas de exhibición, ante ello han florecido autocinemas, exhibiciones al aire libre, así como cineclubs y festivales online.
Además, podría especularse en la afectación de algunos sistemas de almacenamiento y reproducción de material audiovisual (DVD, Blu Ray); no obstante, su calidad de documentos de consulta contrapesa la condición efímera de los contenidos de las plataformas, los cuales carecen de permanencia en el tiempo.
3. ¿Qué recupera este nuevo medio? ¿Qué medio revalora el streaming? A pesar de los problemas que afronta, el cine también ha encontrado nuevas oportunidades de producción y distribución a través del streaming. Aunque en este punto existen opiniones discordantes entre los actores sociales y económicos que forman parte de la industria cinematográfica, del mismo modo puede afirmarse que proyectos imposibilitados durante la pandemia han podido estrenarse en distintas plataformas, así como otros repositorios alternativos en el ciberespacio.
4. ¿En qué revierte su naturaleza? ¿De qué forma el streaming puede invertir sus características? El surgimiento del internet significó, en su momento, la democratización de la información, a pesar de ello grupos de poder han sabido capitalizar a prosumidores y mecanismos de censura. El streaming no escapa de esta realidad, empresas como Netflix, HBO Plus o Amazon, que forman parte de una economía de mercado, también han comenzado a regular su contenido introduciendo la cultura de la cancelación por atribuciones de lo políticamente correcto.

Semiótica de las narrativas del héroe

Si McLuhan es la ecología de los medios, entonces Roland Barthes es semiología. Los primeros antecedentes al estudio de los signos aparecen con Ferdinand de Saussure, quien reivindica el derecho a una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social, estableciendo a la lingüística como una parte esencial de esta nueva disciplina. Siguiendo a Saussure, Barthes toma de la lingüística estructural las unidades de contrarios que sirven como mecanismo de contrastación para identificar la dialéctica de la producción de significados: denotados y connotados.
Lo denotado estaría en la primera fase del proceso de significación, en tanto lo connotado estaría en la segunda, el terreno del mito. Es en ese campo donde se transmiten ideologías, las cuales son naturalizadas a manera de creencias, valores y actitudes. Así tienden a normalizarse las relaciones de poder asociadas a la clase, status, sexo, género u otras. Si para McLuhan el medio es el mensaje, para Barthes la ideología es el mensaje.
Empero, las limitaciones de la corriente saussuriana sobre el análisis del signo audiovisual y las manifestaciones no lingüísticas, la semiología se renueva bajo la denominación de semiótica. Esta acepción fue acuñada por Charles Peirce, y fue retomada por investigadores como Umberto Eco y Paolo Fabbri, donde se pasa de una semiología que estudia los signos a una semiótica que estudia los textos, entendiendo los textos como un todo inacabado. Esto quiere decir que las personas no reciben mensajes sino textos, que se encuentran articulados a una estructura compleja de producción de sentido. Dichos textos tienen una propiedad hipertextual y el receptor debe, por tanto, poseer el conocimiento y la habilidad no solo de decodificar códigos sino de interpretar su entorno textual.

Entonces cómo se puede analizar las narrativas propias de las plataformas de streaming. Para Barthes las mitologías expresan una visión del hombre y del mundo; significan una organización del cosmos y de la sociedad. El ascenso de los superhéroes a través del cine se ha asimilado a la mitología del hombre moderno, y con ello construye nuevas ideologías.

Para este microanálisis puede el enfoque de Joseph Campbell y su revisión del periplo del héroe. En este punto se toman como caso cuatro series: Unorthodox (Schrader, 2020), The Queen ‘s Gambit (Frank, 2020), Wanda Vision (2021) y The Mandalorian (2020). Campbell toma las referencias del Carl Jung cuando habla de los arquetipos en el inconsciente colectivo, en este punto el mito es, como antes se menciona, una expresión ideológica.
Cómo son los personajes de estas historias. En su mayoría son heroínas, no es una coincidencia que luego del movimiento «#MeToo» se hayan inducido narrativas cinematográficas que hagan eco de una reivindicación de los roles de género. En Unorthodox el personaje de Esty es la representación de una mujer objeto, como hija, esposa y madre. La rodea un ambiente ultraconservador de orden religioso que le niega el cuestionamiento y limita su propio crecimiento. Para poder liberarse hace un viaje de autodescubrimiento donde debe enfrentarse a sí misma y hacerse responsable de sus acciones. El film es potente en el retrato anacrónico de las rígidas costumbres y códigos de conducta en comunidades judías ultraortodoxas, pero también porque son un espejo de formas de violencia modernas donde se limita el desarrollo de las mujeres. De igual manera está The Queen’s Gambit que tiene como protagonista a Beth, una prodigio del ajedrez que desde niña debe lidiar la envidia y el desprecio de sus semejantes, es una mujer que alcanza rápidamente la independencia, pero le cuesta ser reconocida incluso por sus propios semejantes. El personaje de la ajedrecista no solo está enfrentado a la sociedad sino a sí misma puesto que debe luchar contra sus propios demonios para poder vencer a sus contrincantes y convertirse en la mejor jugadora del mundo durante la guerra fría. En Wanda Vision el personaje de Wanda, quien forma parte del mundo de los superhéroes de Marvel, se niega a aceptar la muerte de su hermano y su marido, por lo que haciendo uso de la magia decide crear una realidad alterna que simula sitcoms de la televisión norteamericana. En este mundo idílico termina por darse cuenta que debe aceptar la realidad para seguir adelante. La propuesta de una metacine hace posible analizar el rol de la mujer en programas televisivos, desde Bewitched (1964) o Dream of Jeannie (1965) hasta Malcolm in the Middle (2000) o Modern family (2009), pasando de una condición de sumisión en el hogar hasta su emancipación y participación activa en la cosa pública. Finalmente, The mandalorian (2019) cuyo protagonista Mando, del universo ficticio de Star Wars) encarna una nueva visión de la masculinidad, que comienza siendo desconfiada, desinteresada y solitaria para tornarse posteriormente abierta a la paternidad de un alienígena verde, el cual que debe proteger a costa de su propia vida.

Siguiendo la naturaleza del mito puede revisarse en este acápite el concepto de woke business strategy, el cual explica que las marcas necesitan crear una imagen positiva ante sus audiencias para seguir vigentes en el mercado. En este sentido, cualquier lucha social o demanda colectiva es asimilada al sistema capitalista para seguir produciendo consumidores, la ideología como la presenta Barthes es por tanto la doctrina de la corrección política que rechaza el pasado y censura cualquier opinión discordante, incluso si eso significa limitar el derecho a la libertad de expresión. No existe en ese sentido, un análisis de los contextos de producción ni debate público sobre los contenidos sino simplemente una negación de lo que se considera indeseable.

Bibliografía
Cornejo, M. (2021). EL HIPERTEXTO: EL MEDIO FRÍO. Revista Razón y Palabra. Número 68
Scolari, C. A. (2017). Los ecos de McLuhan: ecología de los medios, semiótica e interfaces. Palabra Clave, 18(3), 1025-1056. DOI: 10.5294/pacla.2015.18.4.4
López, D. (2018). ESTUDIO DE LAS PLATAFORMAS DE STREAMING. Trabajo para optar por el GRADO EN MARKETING E INVESTIGACIÓN DE MERCADOS. FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES. Sevilla. Junio de 2018.